El valor de los amigos en la red
Esta semana tenía varios compromisos fuera de casa, algunos por motivos personales y otros por trabajo. Cuando uno usa casi todo el día Internet como medio de relación y trabajo, a veces el tener compromisos offline (no necesariamente viajando) son una carga que cada vez me trastoca más la dinámica personal y de trabajo.
Cuando, ya de vuelta en casa, hago repaso de los valores obtenidos en la semana, no aparece gran cosa relacionada con los objetivos que tradicionalmente podrían parecer los claves ante la agenda establecida. Y es que una vida donde Internet es el medio, los eventos offline tienen un valor cuestionable de conocimiento, pero otro incuestionable: las relaciones tejidas online que se visualizan en la realidad física. El aprovechamiento de conocimiento informal es infinitamente superior cuando las relaciones son tejidas en la Web y el evento actúa como un valor añadido de las mismas.
En esta ocasión he tenido el gran gusto de conocer personalmente y compartir temas con Julen y Carme, así como poder pasar una tarde conversando con los amigos Albert y Nando. Y por supuesto, el honor de volver a ver a Genís, César y Roc (la enhorabuena a Dani y el equipo de Atic2).

¿Se puede comprar la fe?
Las redes son modelos donde son necesarios nodos dinamizadores que ayuden al desarrollo de la misma. Estos nodos juegan un rol muy importante en tanto soportan la estructura en los primeros compases de la vida de la red, pero también es posible que malas prácticas generen un efecto perverso y desvirtuen la misma. Es por ello, que en los estadios iniciales la dinamización es muy delicada y quienes deseen impulsar una red deben elegir bien a sus dinamizadores.
El nuevo modelo red implica conocer esta dinámica y saber que el rol dinamizador es importante. Un cambio tan fuerte de mentalidad implica acciones duraderas, y no siempre reconocidas, de implicación y ayuda a la comunidad y a su objetivo. Cuando la comunidad es Internet y el objetivo el bien común, entiendo que el rol de dinamizador es lo que algunos llaman (personalmente no me gusta nada ni me parece pertinente) evangelizador. En mi opinión creo que los dinamizadores deben conocer cuál es su rol y cuál es su objetivo, para así mostrarlo al resto de nodos y que la red obtenga la estructura que se desea. En este sentido la transparencia es un concepto de suma necesidad, en tanto que es el receptor del mensaje del dinamizador el que debe interpretar su valor. Y por lo tanto debe conocer siempre el objetivo que le mueve en la dinamización. Si no, se corre el riesgo de pasar de la dinamización al despotismo ilustrado.
Cada uno hace de su espacio personal lo que mejor le viene y debe ser todo lo respetable, pero siempre es bueno la mayor transparencia. Cuando yo leo de alguien que “evangeliza” entiendo que la agenda que le mueve es imparcial (en caso contrario se reflejaría con un disclaimer o con alguna nota aclaratoria, por ejemplo) y guiada por la “fe”, por un intangible motivacional. Cuando esa motivación se tangibiliza y la dinamización se orienta al objetivo de monetizarla, se llama comercializar. Y es una diferencia que creo que es muy importante para que sea informada en todo momento y el receptor del mensaje elija. No vayamos a querer vender la fe.
Poder no es querer…pero es lo importante
Una de las características, a mi modo de ver, más importantes del nuevo paradigma red al que avanzamos, es la potencialidad de relación directa oferta/demanda; emisor/receptor. Ahí creo yo que radica gran parte de la nueva lógica red. Esa potencialidad de poder relacionarse todos con todos (red distribuida) es lo que imprimirá sin duda un nuevo patrón y el que debe llevar a las tensiones necesarias que haga replantear y revisar los modelos de propiedad intelectual y de empresa, entre otros. Opino como Julen que una cosa es la forma organizativa de “estar en red” y otra cosa es caminar hacia un nuevo paradigma (llamémoslo red…o como le de la gana a cada cual) y que modelos de desarrollo usamos para ello (llamémoslo open, 2.0…o como más fácil sea poder llegar el mensaje sin desvirtuar el contenido). Y opino también como él, en que quizás las “menores de 18“ pueden ser los que den el paso adelante…por pura lógica de necesidad y adaptación a las condiciones del paradigma: ellos lejos de tener un trauma por los cambios, los esperan como agua de mayo si alguien es capaz de ofrecérselos en el “lenguaje” que entiendan y solucionando sus necesidades a corto plazo. En este sentido el sector turístico parte, entre otras, con unas ventajas para ser un propulsor del nuevo paradigma:
- el 8X% son “menores de 18″.
- el producto turístico en sí mismo es una red de servicios (y de valores intangibles y bienes públicos)
La potencialidad de la relación directa va ligada a la abundancia y ésta conlleva unas limitaciones para su gestión (paradoja de la elección, economía de la atención,..). Ahí nace el valor de los brokers del nuevo paradigma. Brokers basados en la abundancia, no en la escasez. No todo el mundo quiere hacer uso de esa potencialidad (pero quiere y debe saber que está ahí), pues ello dependerá de determinadas condiciones en las que cada cual entienda qué le aporta más valor:
- Un valor que ya no es establecido por la oferta/emisor, sino que es flexible y aceptado por la demanda/receptor (¿cadenas de valor o constelación de valor?).
- Un valor que en ningún caso puede interrumpir o bloquear la potencial relación directa (estamos en una plataforma, no ya en un embudo)
- Un valor que no puede residir en la artificialidad del desarrollo de efectos red que creen barreras de entrada/salida.
Adaptando la prensa al modelo red
Juan Varela nos deja una presentación sumamente interesante que da muchas pistas de cómo empezar los diarios a afrontar el cambio de paradigma del modelo red. Sin duda, lectura obligatoria para cualquiera del sector…y esperemos que posterior reflexión.
La gestión de la presencia en la red
Esta semana ha estado Genís Roca de nuevo en Las Palmas de Gran Canaria en el marco de proa 2020. Hemos dedicado dos dias a jornadas internas a las que he podido asisitir y relamente ha sido un tiempo de lo más provechoso. Las dos veces que he tenido la oportundiad de escuchar a Genís he salido con una lección magistral de cómo hilar la secuencia lógica de lo que está ocurriendo y hacer reflexionar al público. Les dejo la presentación que dio ayer a invitados institucionales sobre la gestión de la presencia en la red.
¿Qué vende una agencia de viajes?
“Una agencia de viajes tradicional vende de todo menos viajes, fundamentalmente vende conocimiento, seguridad, y garantía. Los viajes los vende cualquiera que tenga una pagina Web” (Joan Gou).
Todo lo demás, es rizar el rizo.
Cuestión de valores
Poco más se puede añadir a esta fantástica presentación, breve y directa, de Alorza. Aunque él la enfoca a la política 2.0, es totalmente extrapolable a cualquier contexto. El turismo 2.0 es cuestión de valores: ¡que las herramientas no te impidan ver la red!.
El lado oscuro del turismo
Carlos Buj ha dirijido un interesante documental que quiere poner de manifiesto la insostenibilidad del crecimiento actual en el turismo de nieve. Son debates y preguntas que no sólo afectan al turismo de nieve, sino a todos aquellos que se desarrollan bajo el modelo tradicional de masas y, donde la cantidad y creación de productos se hacen en muchos casos al ritmo de las empresas inmobiliarias, no turísticas.
Streams, not beds!
Creo que stream es una de las palabras que mejor pueden definir hacia donde nos dirigimos: fluidez, movimiento continuo, relaciones vivas,…Ya he comentado varias veces sobre la necesidad del cambio de mentalidad y de pasar de un modelo pensado en camas a un modelo de relaciones. (foto de Brian de Solis)

La Web nos está impulsando a un modelo distribuido y las primeras aportaciones del mismo lo estamos viendo en nuestra presencia e identidad online. Tanto las personales como las corporativas. A raiz de la distribución, surge la posterior agregación para usos personales y valores de cada cual.
Mas o menos, a esto se le viene llamando lifestream, que es algo así como agregar en un solo sitio toda la actividad de cada cual. No ha tardado en surgir la palabra brandstream para reflejar el nuevo marketing y flujo de conversación de las empresas en base a este concepto de identidad distribuida.
No obstante, si bien es algo que creo fundamental tanto para empresas como destinos en su estrategia online (distribución/agreagción), quiero centrarme en otro significado que lleva esto.
Poco a poco nos damos cuenta que las personas cada vez más, gracias al móvil sobre todo, digitalizan sus trazas más efímeras. Dicen qué hacen por el twitter, suben las fotos, escriben posts, opinan,…
Tenemos que una tendencia es, al menos, ver normal el digitalizar aspectos y unidades muy pequeñas de la vida de cada cual. Si ese hábito se va logrando impregnar en la sociedad en su día a día…¿qué pasa en sus vacaciones? ¿Nos damos cuenta que se podrían lograr trazas de relaciones de turistas sobre un destino hasta ahora imposibles?
Usando la analogía del nombre, el tripstream, podría ser un paso más allá con la que obtener una herramienta bastante potente para la investigación de mercados. Ya no es hacer un estudio puntual de seguimiento del gasto y opinión de un turista, sino poder hacer estudios de manera continuada mucho más fuertes e impactantes y con una mayor implicación del propio cliente que pasa de la investigación directamente a continuar una campaña de marketing aplicando los medios sociales.
Un equipo de la Universidad Pompeu Fabra publicó el año pasado el trabajo “Understanding of tourist dynamics from explicitly disclosed location information” (pdf) que deja bien claro que es una línea de investigación de mucho potencial. Son, como lo llama Juan Freire, las huellas digitales que van curtiendo la piel digital de las ciudades. La nueva piel digital de los destinos turísticos.
