Nuevos horizontes turísticos
El mes pasado se celebró unas jornadas en Murcia sobre Nuevos Horizontes Turísticos.
A través de Nando he visto que han colgado las ponencias. Les dejo aquí la que tuve la oportunidad de exponer, más la mesa redonda que compartí con Nando y Albert. Las diapositivas de la ponencia la coloco debajo.
Del embudo a la plataforma: dinámica de transformación en la Sociedad Red
La Sociedad Red implica nuevos valores, nuevas culturas y nuevas formas de “hacer”. Ello está incidiendo de una forma radical en las organizaciones (muy interesante la charla de Enrique Dans que narra Juan Freire) y en los mercados e imprime una serie de nuevas dinámicas que, precisamente porque las estamos viviendo “desde dentro”, quizás se nos escapan hacia “donde van”.

Con este esquema, he querido resumir (voy a comentar algunas pinceladas para no sobrecargar excesivamente el post.) un poco la dinámicas de transformación que, a mi modo de ver, pueden ir siguiendo los distintos sectores en la Sociedad Red. Al proceso, lo hemos llamado “del embudo a la plataforma“. Por supuesto, es una visualización y en muchos casos la mayoría de los sectores se encuentran aún en los primeros estadios, donde los distintos agentes de la cadena mezclan distintas velocidades de transformación.
1. Por mucha oferta (bolitas azules) que exista, es el canal quien estructura el sector. La tipología de la demanda, la predefine el mismo canal, en base a medias y varianzas y a sus intereses comerciales. Bloques homegéneos es la demanda (cubitos rojos). ¿Puede ser el turismo de masas? ¿El embudo puede ser el Touroperador?
Esta podría ser la distribución del mercado, donde sólo los hits (¿los que el TTOO decide poner en su catálogo?) son los que pueden formar parte del mercado.

2. Parece que Internet permite nuevas divisiones del embudo y especializarse en tipologías más pequeñas. Pero, ¿hay algún cambio estructural? ¿Podría ser esto similar al tutismo de segmentos, como el rural?
3. El avance de Internet permite orientarse a nichos más específicos, incluso sin contar con el “grueso del embudo”. Los cubitos de demanda parece que pueden empezar a ser personas. ¿Podría ser esto una visualización del turismo de nicho?
La visión de la distribución del mercado en el 2 y 3 podría ser esta imagen.

¿Realmente es esto a lo que se llama “larga cola“? ¿Basta con orientarse a segmentos/nichos? ¿Hay algún cambio realmente estructural? ¿Qué se necesita entonces para desarrollar un mercado y sector de “larga cola”? Yo ya lo he comentado, y mucha gente antes que yo también: el cambio estructural radica en la red distribuida que subyace (por eso un caso claro es Amazon, donde todos los libros (libros como unidades minimas, no directorios) están conectados entre todos: hoy por hoy, es difícil aún replicar esto hasta que no se desarrolle pirmero la red distribuida subyacente)
4. En este estadio, vemos cómo las personas (demanda individual) empieza a formar parte de la propia oferta. ¿Cómo? Las opiniones de los clientes en los propios canales de distribuicón creo que son el ejemplo más claro. No obstante, aquí se empieza a notar la división del propio producto en dos, que adquiere distintas velocidades:
- por un lado la identidad, que impuslado por la demanda (donde se encuentran nativos digitales) avanza en los estadios siguientes hacia la plataforma.
- por otro lado la propia comercialización, que se mantiene en estos 4 primeros estadios.
Esto, obviamente, origina tensiones. Y las estamos viendo.
5, 6 y 7. A partir de esta estadio, la madurez de Internet y de la Sociedad Red se empieza a ver latente: el “canal” deja de ser el agente estructural y pasa a ser uno más (que no quiere decir que desaparezca o que no valga: es más necesario que nunca!). Estamos en una plataforma horizontal, donde la oferta y la demanda, en unidades lo más mínimas posibles, se relacionan (de forma distribuida) entre sí en abundancia. Y los intermediarios o nuevos brokers del conocimiento (esos círculos marrones del dibujo) son los que aportan valor en esa abundancia. Aquí tenemos la figura del prosumidor, como el consumidor que también crea su producto y combina la oferta. Pero poco a poco también irá adentrándose y cobrando más relevancia el proKsumidor (el agente, nacido del consumidor, que aglutina los tres roles), lo que hará lo más distribuido posible al sector.

La plataforma, sí esta en condiciones de desarrollar el modelo real de “larga cola”. Hay que entender que la demanda son peronas y la oferta se debe poder interrelacionar entre sí misma. Y el mercado es un flujo, no medias. Lo que pasa, que estamos aún lejos de ello…pero estamos en el camino. Y seguro que el turismo tiene mucho que decir.
Si el turismo se deslocaliza…¿morimos, “quemamos” otro territorio o nos transformamos?
El turismo de masas, como el resto de modelos basados en criterios de la Sociedad Industrial (cantidad, tamaño, linealidad, economías de escala,…) es perfectamente deslocalizable.
Ya lo vemos, de hecho. Cuando el producto es estandarizado y copiable (resorts, hoteles “cautivos”,…), los destinos emergentes con menores costes (sobre todo laboral) son un caso claro de deslocalización del producto turístico. Quizás si usamos la expresión deslocalización, nos ayude a mirar los casos de éxito de otros sectores que pasan por la misma situación y cómo han afrontado ese reto. El caso de China con la mayoría de la industria textil es muy equiparable a casos como el de Turquía en el turismo, sin ir más lejos.
Quizás se importante cuando afrontamos procesos de renovación de destinos atender a esta situación y que las condiciones que dieron un tipo de turismo (el que se renueva) no es el mismo al de ahora. No es posible desarrollar procesos de renovación únicamnete atendiendo a criterios de la industria alojativa, por ejemplo. Y, por desgracia, es lo que parece que se suele hacer. Esa frase de “turismo de calidad” creo que, por su inconcreción, empieza a no ser de ayuda. El cambio, sin duda, es inmensamente más profundo: aunque lo fácil sea replicar lo que conocemos, posiblemente (seguramente) no sea la solución.
Creo que en los nuevos valores y cultura que emergen de la Sociedad Red se vislumbra el mejor panorama para la renovación de destinos: el turismo red. ¿Quiere decir eso que ha muerto el turismo de masas? Pues no. La pregunta correcta sería ¿Es el turismo de masas el modelo que hará a los destinos españoles competitivos y sostenibles? Más común aún es la pregunta: ¿ha muerto el turismo de sol y playa? Y por qué va a morir si el sol (el clima, en definitiva) y la playa son de los recursos más importantes que motivan un viaje. La pregunta sería si el “sol y playa” del turismo de masas es el adecuado o es preciso otro “sol y playa”.
El turismo de masas conlleva todo un sistema estructural propio. Si se pretende apostar por el modelo emergente, no debe ser sólo de “boquilla” o de “plan”: implica un cambio fuerte a nivel estructural de destino. Luego ello debe impuslar los productos y el portafolio (quizás ni es necesario definirlo a priori tan minuciosamente).
Esto implica que una apuesta por un “turismo no de masas”, o un “turismo de calidad” o, como le quieran llamar, lo primero que implica es un cambio mental, estructural y organizativo.
Eso es imprescindible para entender, por ejemplo, que:
- la primera renovación necesaria es de organización interna (y no sólo de renovación de stocks): de relaciones entre los agentes y empresas del destino. Desarrollando un modelo más dinámico “desde dentro” se puede empezar a distribuir mejor los ingresos, a fomentar la innovación en base a micro negocios, a la emprendeduría,…y todo ello repercute en productos más dinámicos e innovadores, mejor adaptados al mercado, de mejores ingresos en destinos (sin más turistas,…),…
- la entrada de X turistas en un destino origina Z ingresos monetarios… y K conocimiento…¡que llevamos tirando a la basura 30 años! El turismo es una actividad económica que no debe ir ligada sólo a la recpeción de turistas, sino también a la exportación del conocimiento generado.
(la presentación de arriba es un fragmento de la exposición que Jacques Bulchand y yo hicimos en el marco de la Semana de la Ciencia)
No hay brecha digital: es una velocidad disntinta de transición
Lo dice Manuel Castells y lo leo en Público (aunque la Web está llena de videos y reflexiones al respecto. Aquí algunos ejemplos):
- “Internet no está creando exclusión. Cuando desaparezca mi generación, se acabará la brecha“
- “…hay más desigualdad en las viejas culturas que en la nueva tecnología”
- “Los medios de comunicación han perdido el monopolio de la información”… “También los profesores hemos perdido ese poder…”
- “Una tecnología horizontal usada de forma vertical sigue siendo vertical“
- “La forma en la que la gente se está apropiando de Internet es mayor de lo que pensamos”
Mis reflexiones:
- Las únicas brechas que están parando el desarrollo de la Sociedad Red y resistiendo al cambio y transformación de las actividades (sociales, económicas,…), son las élites desconectadas (y los intereses corporativos ligados a las mismas).
- Las actividades (música, educación, turismo,…) que están viendo transformarse (previas tensiones) es por la entrada masiva (a distintas velocidades) a las mismas de los nativos digitales en alguna parte del sector (normalmente en la demanda).
- Las actividades que no cuentan actualmente con parte de los nativos en su estructura de valor (¿la investigación tradicional?), son las que se van a ver más retardadas en la transición y, quizás, puedan quedarse descolgadas definitivamente por la emergencia de actividades sustitutivas desarrolladas por “agentes nativos”.
- Medir el desarrollo de la Sociedad Red en base a la tecnología no es la respuesta para conocer su estado. La Sociedad Red implica (obviamente) una estructura red (pero no todas las redes ni estructuran ni transforman igual: no por estar en red se está en la Sociedad Red), pero, sobre todo, colaboración, emergencia,…y todo ello cambia las reglas de juego actuales. ¿Cómo podemos medir una sociedad que se transforma día a día? ¿Es medir ahora lo más importante para ayudar e impulsar la transformación?.
Playa 2.0: Internet como espacio de relación para los playeros
Si bien ya salió hace unos meses, no quería dejar pasar la oportunidad para mostrar un ejemplo pionero que, además, me toca de lleno tanto por la vecindad como por la amistad con los impulsores. Mi querida playa de Las Canteras ha dirigido la mirada al espacio virtual para relacionar a todos los amantes de la misma: estén en la misma playa, o estén en Australia…ahora están a un click. El sentimiento y el cariño por la playa es la fuerza de identidad de la comunidad. Impulsado por el equipo de Mi Playa de Las Canteras (entre los que se encuentran Tino y Yolanda), han lanzado la comunidad Playa 2.0 que está teniendo un éxito importante.
Visitar tuplayadelascanteras.com
Las Canteras es uno de los principales iconos de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, uno de sus principales atractivos turísticos pero, también, uno de los principales sentimientos de pertenencia en los residentes.
Sin duda, la iniciativa es una muestra de cómo, desde la emergencia y espontaneidad, surgen espacios de relación más potentes que los dirigidos, en tanto vamos comprobando que, poco a poco, han ido entrando en la conversación los responsables políticos del área.
Una experiencia pionera que me gustaría seguir de cerca y que tuviese un gran éxito. ¡Suerte!
El capitalismo (turismo) que viene
Juan Urrutia es posiblemente uno de los economistas que más me ha aportado…y eso que mi formación también es de la materia, así que alguno que otro más me he tenido que leer y estudiar.
Si David de Ugarte me introdujo en los conceptos de redes de una forma “coloquial”, Urrutia me ha ayudado a visualizar los conceptos desde la lógica económica y me ha posibilitado manejar un discurso y aproximación de la misma al turismo (de hecho la tesis que -¡por fin!- ya estamos terminando -que paciencia la de mis directores Esther y Paco- se denomina “Sistema del Turismo Red: Modelo de la Abundancia e Innovación en las Islas Canarias“)
Si bien la obra que más me ha influido es “Economía en porciones” (indispensable para entender las redes y lógica de la abundancia desde la perspectiva económica), este fin de semana me he leido “El Capitalismo que viene“. Lo recomiendo, sin duda (también ya está en papel dentro de la colección Planta 29).
Quiero resaltar y comentar, con mi lenguaje y reflexión ya dirijida al turismo, algunas cosillas que a mi personalmente más me han aportado:
*Las rentas son del pasado. El autor habla de “disipar rentas” y es importante su lógica para entender la estructura económica del futuro, sobre todo en base a la abundancia y al desarrollo de redes distribuidas. Las rentas provienen de la generación de escasez y su valor radica en ese logro. En la abundancia, éstas dejan de tener sentido y toma valor el precio sombra o coste de oportunidad de cada servicio. Si el mercado, en abundancia, no valorase tu sobreprecio o mayor margen, es que éste proviene de la generación de escasez. Esta lógica y la visión del turismo desde la abundancia basado en redes, es fácil entenderlo desde el libro “Economía en porciones” del mismo autor (en la web, si bien el libro no esta entero, este capítulo es suficiente para entender la base). Ahora bien, para un perfecto modelo sostenible, es preciso incluir en los precios sombra el coste de los intangibles y bienes públicos (nada fácil, pero hay que innovar en la forma de cómo hacerlo sin que ello sea una complejidad para el empresariado ni desvirtue la relación oferta/demanda) que, sobre todo en turismo, son de un valor imprescindible.
*La fuerza del tercer sector en el nuevo modelo. Esto es, sobre todo, las Fundaciones como entidades que se dirigen al logro de un bien común y actúan sin ánimo de lucro (importante la distinción entre beneficio y ánimo de lucro, en tanto éste último va encaminado al enriquecimiento y aumento del patrimonio. La búsqueda de beneficio sí puede ser un medio muy importante para el tercer sector si éste va encaminado al bien común). Pueden ser agentes de suma importancia en el sistema por intentar paliar los fallos de mercado. Si bien se han basado fundamentalmente en los sectores sociales y culturales, quizás cobren un papel determinante si lo enlazamos con lo que planteaba arriba en la necesidad de innovar en la forma de internalizar los costes sociales y medioambientales en los precios sombra. Y, si retomamos el concepto que De Ugarte introdujo de los mumi, como aquellos que pueden ser los grandes impulsores de la construcción de redes distribuidas, se me antoja también que ésta puede ser una función importante del tercer sector (así también paliar el miedo que puede suscitar un mumi).
En este sentido, como analizó Juan Freire, la Fundación Mozilla puede ser un caso de réplica de su estrategia para el procomún turístico.
¿Necesitaría el turismo una fundación -mumi- que impulse y vele por los nuevos valores del capitalismo que viene, más social y basado en la abundancia e innovación?
