El capitalismo (turismo) que viene
Juan Urrutia es posiblemente uno de los economistas que más me ha aportado…y eso que mi formación también es de la materia, así que alguno que otro más me he tenido que leer y estudiar.
Si David de Ugarte me introdujo en los conceptos de redes de una forma “coloquial”, Urrutia me ha ayudado a visualizar los conceptos desde la lógica económica y me ha posibilitado manejar un discurso y aproximación de la misma al turismo (de hecho la tesis que -¡por fin!- ya estamos terminando -que paciencia la de mis directores Esther y Paco- se denomina “Sistema del Turismo Red: Modelo de la Abundancia e Innovación en las Islas Canarias“)
Si bien la obra que más me ha influido es “Economía en porciones” (indispensable para entender las redes y lógica de la abundancia desde la perspectiva económica), este fin de semana me he leido “El Capitalismo que viene“. Lo recomiendo, sin duda (también ya está en papel dentro de la colección Planta 29).
Quiero resaltar y comentar, con mi lenguaje y reflexión ya dirijida al turismo, algunas cosillas que a mi personalmente más me han aportado:
*Las rentas son del pasado. El autor habla de “disipar rentas” y es importante su lógica para entender la estructura económica del futuro, sobre todo en base a la abundancia y al desarrollo de redes distribuidas. Las rentas provienen de la generación de escasez y su valor radica en ese logro. En la abundancia, éstas dejan de tener sentido y toma valor el precio sombra o coste de oportunidad de cada servicio. Si el mercado, en abundancia, no valorase tu sobreprecio o mayor margen, es que éste proviene de la generación de escasez. Esta lógica y la visión del turismo desde la abundancia basado en redes, es fácil entenderlo desde el libro “Economía en porciones” del mismo autor (en la web, si bien el libro no esta entero, este capítulo es suficiente para entender la base). Ahora bien, para un perfecto modelo sostenible, es preciso incluir en los precios sombra el coste de los intangibles y bienes públicos (nada fácil, pero hay que innovar en la forma de cómo hacerlo sin que ello sea una complejidad para el empresariado ni desvirtue la relación oferta/demanda) que, sobre todo en turismo, son de un valor imprescindible.
*La fuerza del tercer sector en el nuevo modelo. Esto es, sobre todo, las Fundaciones como entidades que se dirigen al logro de un bien común y actúan sin ánimo de lucro (importante la distinción entre beneficio y ánimo de lucro, en tanto éste último va encaminado al enriquecimiento y aumento del patrimonio. La búsqueda de beneficio sí puede ser un medio muy importante para el tercer sector si éste va encaminado al bien común). Pueden ser agentes de suma importancia en el sistema por intentar paliar los fallos de mercado. Si bien se han basado fundamentalmente en los sectores sociales y culturales, quizás cobren un papel determinante si lo enlazamos con lo que planteaba arriba en la necesidad de innovar en la forma de internalizar los costes sociales y medioambientales en los precios sombra. Y, si retomamos el concepto que De Ugarte introdujo de los mumi, como aquellos que pueden ser los grandes impulsores de la construcción de redes distribuidas, se me antoja también que ésta puede ser una función importante del tercer sector (así también paliar el miedo que puede suscitar un mumi).
En este sentido, como analizó Juan Freire, la Fundación Mozilla puede ser un caso de réplica de su estrategia para el procomún turístico.
¿Necesitaría el turismo una fundación -mumi- que impulse y vele por los nuevos valores del capitalismo que viene, más social y basado en la abundancia e innovación?
